Los apelativos como “gafotas” o “cuatro ojos” van desapareciendo de los coles e institutos, ya que usar gafas en la niñez no es lo que era. Las gafas “culo de botella” han dado paso a unos diseños muy atractivos y modernos, que hacen que este importante paso sea menos duro para los más jóvenes. Aun así, y obviando esta parte estética, las gafas correctoras siguen suponiendo un importante obstáculo para los pequeños, sobre todo a la hora de hacer deporte o en sus relaciones sociales:

  • Las gafas no cubren todos los ángulos visuales, lo que puede influir determinantemente en el desarrollo físico y social de estos niños; ya que tendrán menos “afición” a los deportes (teóricamente no conseguirán tanta destreza) y por lo tanto, menos relación social, aplicada a esta actividad

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